Luis Martínez: el “Carlos Caszely” del Mataquito (2º parte y final)
Lo más seguro es que en Curicó todavía estén festejando el ascenso a la Primera División. La caña aún no se va, pero al menos habrá más lucidez para leer la segunda parte y final de esta nota realizada al Luis Martínez (en la foto junto a su hermano Juan), el goleador histórico de Curicó Unido (69 goles). Reviva su legendaria historia. Si quiere revisar la primera parte, haga click AQUI
Por Rafael Andaur
Tras ser goleador del Ascenso en 1984 y 1985, Martínez decide emigrar de Curicó Unido debido a los reiterados incumplimientos económicos. ¿Su destino? el Deportes Laja dirigido por Roque Mercury; equipo donde lo económico andaba bien, no así lo deportivo: “ese año pasé inadvertido. Después de ser goleador dos años consecutivos pasé inadvertido porque jugué muy poco e hice muy pocos goles, además que estuve lesionado”.
En la Copa Chile de 1985, Luis Martínez se consagró goleador luego de marcar 11 goles (los mismos que
Alfredo “el torpedo” Núñez, quien llegó a la final con Palestino) a pesar de que los curicanos quedaron eliminados en la primera fase. Los medios capitalinos llegaron a llamarle “la máquina de hacer goles”.
Luego de su experiencia en Laja, volvió a Curicó para jugar entre 1987 y 1988. Posteriormente, el jugador formado en Santiago Morning, jugará en Rangers, Deportes Antofagasta, Audax Italiano y Deportes Iquique.
A lo largo de su carrera, “Lucho” marcó ni más ni menos que 280 goles, defendiendo a clubes de primera y segunda división; sin contabilizar, a lo Romario, sus anotaciones en clubes amateur como Lautaro de Buin y la selección de Pichilemu. También jugó en los clubes de barrio Inés de Suárez (donde comenzó cuando niño), Chacarillas, Independiente, Juventud Los Olmos y Barrabases.
A pesar de no haber triunfado en un club grande, el “9″ no se arrepiente de su carrera deportiva, aunque hace su mea culpa. “No me hice valer como debí haberlo hecho, como goleador. Todos los equipos me querían y yo decidía siempre por el más cercano o por el que me ofrecía algo, y yo altiro firmaba. Yo debí haber sido más terco, más personalista, y haber esperado uno o dos meses. Pero en parte no me arrepiento, porque yo estuve en muy buenos equipos en Segunda y siempre busqué la solidez económica, no gané tanto dinero pero lo poco que gané lo supimos manejar. Así que estoy tranquilo, conforme”.
Es Luis Martínez, un goleador de verdad… el “Carlos Caszely del Mataquito”.
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