La desventura navalina de Sesseri Camara
Marcelo Miranda, entrenador de Naval de Talcahuano, organizó una prueba de jugadores para conformar el equipo que este año encarará la Primera B. Pero la convocatoria superó con creces las expectativas iniciales pues al estadio El Morro llegaron más de 300 futbolistas que pedían ser observados por el técnico del Ancla. Pero hubo uno de ellos que se robó la película, pero no por sus condiciones futbolístias, sino que por el color de su piel: el camerunés Thomas Elomba. Finalmente, el africano no quedó seleccionado, pero no fue el único del continente negro que se probó en Naval pues, en el 2005, el sierraleonés Sesseri Camara (en la foto) también llegó a El Morro. No le fue bien, pero esa historia fue fascinante. Revívala.
Sesseri Michael Camara es nacido en Sierra Leona, pero en febrero del 2005 se aburrió de vivir en medio de la guerra civil
que constantemente azota a su país desde la independencia de 1961. Cansado de la pobreza y la inestabilidad, optó por escapar de su territorio y viajó a pie hasta Lagos, Nigeria, para embarcarse en un buque con rumbo desconocido, que no le aseguraba nada, sólo alejarlo de los horrores.
Sin que los tripulantes rusos del barco con bandera de Belice se percataran, Camara se encerró junto a otros tres polizones (sus compatriotas Johnson Jallooh, Samson Isaka y Víctor Friday) en una bodega de hedor indescriptible con el sólo fin de llegar a Chile, adonde supuestamente llegaría sin problemas. Fueron casi dos semanas de un viaje atroz, sin comida ni agua, hasta que al noveno día fueron descubiertos y obligados a trabajar para la embarcación.
Tras cada jornada de esfuerzo, el polizón sierraleonés era devuelto al encierro, hasta que un día (él no tenía idea de que era el 7 de marzo) lograron escapar y, sin pensarlo, se lanzaron al agua. Eran las tres de la madrugada y cayeron frente a la bahía de San Vicente, a ocho kilómetros de Talcahuano.
“Fui rescatado por la guardia marítima y me llevaron al hospital Las Higueras. Me devolvieron al barco, pero una mujer me acogió en su casa y me pude quedar. Quería salir de mi país, porque allá no pude conocer a mi padre y mi madre murió en la guerra. Allá sólo tengo a mi hermano”, explicaba Camara a Las Últimas Noticias.
Y como el sierraleonés necesitaa un trabajo para permanecer en Chile, el diputado socialista (en ese entonces socialista… después se volvió un Toby Vega de la política) Alejandro Navarro, quien evitó la deportación de los cuatro africanos, lo apadrinó y le consiguió una prueba en Naval de Talcahuano.
“Jugué en la segunda división de mi país, en un equipo llamado Schamen. Soy volante por derecha, pero me proyecto y a veces también soy delantero. Me gusta atacar y hubo partidos en que convertí dos o tres goles. Soy veloz, de buen cabezazo y buen dribbling”, dijo Camara, en declaraciones que reprodujo la Agencia EFE.
Al final, al mando del técnico Cristián Muñoz, tuvo su primera práctica y terminó acalambrado (Raja). Pero teminó siendo su única práctica pues el morocho nunca más se apareció en el estadio Ramón Unzaga Asla (El Morro).
BONUS TRACK: Este es Thomas Elomba, el camerunés que llegó a prueba a Naval 2009.

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Recuerdo a ese negrito.
Fue todo un hecho noticioso su llegada a Talcahuano cuando llegó de ‘polizón’ en ese barco.
Lo cómico era que cada vez q se paseaban por la calle la gente se les iba encima, como si fueran personas importantes o del jet set… jajjaja
Lo de su prueba, mmmm era obvio q se iba a acalambrar, si estuvo un monton de días sin comer bien.
Como dato, ese año 2005 Naval reclutó a su primer extranjero en la historia del club. Su nombre era Chase Hilgenbrick que venía a préstamo de Huachipato y que después jugó en Ñublense de Chillán. Ahora volvió a su patria (USA) para convertirse al sacerdocio.
Saludos!