Este es mi estadio: Collao

Este es mi estadio: Collao
Generalmente, cuando se habla de estadios de fútbol en Chile, casi obligatoriamente se tiende a pensar en recintos capitalinos como el Nacional, Monumental o “el viejo y querido” Santa Laura. Sin embargo, poco y nada se dice acerca de un estadio que, a mi juicio, es uno de los más importantes de Chile, tanto por su historia como por su ubicación geográfica: el Estadio Municipal de Concepción, más conocido como “el Estadio de la Avenida Collao”. Este recinto, con casi 48 años de vida a cuestas, encierra varias características que lo hacen único en el sur de Chile.
Al estar frente al Terminal de Buses más importante de la ciudad, el estadio presenta la particularidad de ser muy accesible para los visitantes de fuera de la Provincia. De hecho, si se considera la caótica situación actual de la zona en materia de caminos, puede resultar bastante más sencillo llegar a Collao desde Chillán (a 112 Km.) que desde Coronel (37 Kms.) o San Pedro (2 kms, cruzando el río Biobío).
Una vez que llegamos al estadio, podemos encontrarnos con grandes filas en las boleterías a 5 o 10 minutos que empiece el partido, no porque el penquista sea muy futbolero, sino porque rara vez se abren más de 3 boleterías por acceso, ya sea frente al Terminal en calle Tegualda o por la . Este hecho es rapidamente aprovechado por los vendedores de maní confitado, que al grito de “¡Maní, 2 por $100! ¡Adentro le vale $100!” intentan arrebatar un poco de clientela a los vendedores oficiales. ependiendo del nivel del partido (léase “si juega Colo-Colo, la “U” o la UC, la espera para comprar una entrada será eterna”) es buena idea comprar bolsitas de maní para pasar el rato.

¡Estadio Lleno!
Si tuvimos éxito y pasamos el control policial, nos encontraremos con el dilema de la ubicación. Las bandejas superiores son, por lejos, donde se tiene la mejor visión de todo el estadio. Ni siquiera la Tribuna, que es la ubicación más cara, presenta una vista tan privilegiada de la cancha. A pesar de la ocasional sectorización del estadio, algunas partes de las bandejas siguen siendo consideradas como “Galería”, así que la recomendación sirve de todas formas.
La oferta de comida no es muy variada, pero no por eso menos atractiva. Las ya legendarias “sopaipillas del estadio” pueden satisfacer el hambre de cualquier hincha, además de servir como arma de intimidación ante algún error arbitral. No es de extrañar que las sopaipillas “vuelen” cubriendo grandes distancias si es que la hinchada considera injusta la decisión del árbitro o guarda-líneas de turno.
Siguiendo con el tema de la comida, no puedo dejar de mencionar la venta de Charqui o Piñones, cosas que hacen relucir la identidad sureña que tiene la zona. A pesar que en el último tiempo los piñones han sido desplazados por chocolates o ramitas, de todas formas aun se les puede encontrar de vez en cuando.

Collao desde afuera
Algo ya clásico es, una vez terminado el partido, bajar las escaleras rapidamente para ir a la puerta que conecta la cancha con los camarines y el exterior del estadio (la más cercana a Collao). Si el resultado fue positivo, el ánimo será exitista en extremo. Pero, en cambio, si el resultado ha sido negativo, los carabineros no permitirán la entrada y lo único que se escuchará son estridentes gritos de enojo a distancia.
Sin ir más lejos, esta escena ha contribuido a convertir el grito “que se vaya Cavalieri!” en algo que se traspasa de generación en generación entre los hinchas de Deportes Concepción.
Historias y situaciones como éstas las hay por montones en Collao, pero la intención fue sintetizar algunas de las más importantes, a manera de hacer un merecido homenaje a un estadio poco reconocido en el ambiente nacional. Tanto por la labor que cumple como por la historia que encierra, este estadio sin nombre sobrevive al paso del tiempo y ocupa una parte importante en la historia del fútbol chileno.
¡Cuentanos sobre tus vivencias en el tablón!. Envía la reseña de tu estadio “al estilo La Rompieron” a contacto@larompieron.cl.
Más Recuerdos del Fútbol Chileno
Tweet
Visto bueno a la nota
Aguanten los equipos de provincia!
Collao tiene mucha historia, fué sede del Mundial Sub-17 de 1987, albergó a los lilas en Copa Libertadores el 2001 y el 93 con Navarro Montoya incluido (el mismo que fue mordido por el perro en el partido Colo Colo-Boca del 91), sede del preolímpico a Atenas 2004, en cuyos pastos Chile nunca perdió (hasta que se cambió a Valpo, claro). En fin. Cuanta Historia…
AH! y lejos lo más folclórico y característico de Collao es la enorme cantidad de equipos a los que ha albergado: Deportes Concepción, Fernández Vial, U.de Concepción, Huachipato, Lota Schwager, Naval, Lord Cochrane…y a Ñublense en Copa Sudamericana (ante el Sport Ancash de Perú).
Ya que estamos recordando, no olvidar que Collao debe ser uno de los pocos estadios que ha albergado partidos internacionales AMATEUR, gracias al título ANFA Nacional que consiguió hace algunos años el club Huracán (Poblac. Pedro del Río Z.). Recuerdo que se jugó con un equipo de Paraguay en esa oportunidad.
Gracias por publicar la nota, espero les haya gustado…
saludos!
Muy buena la nota felicitaciones Daniel Chavez
En el glorioso estadio regional tuve el gusto de ver en accion a figuras como romario, rivaldo y robinho
EL problema de Collao junto con el Nacional y Playa Ancha es que fueron centros de tortura.
bonito estadio pero es una verguenza que esperen equipos de santiago para llenarlo…. eso no pasa ni en Iquique ni Viña ni Valparaiso ni Rancagua etc. parece que los penquistas no tienen orgullo y se convirtieron en amantes de las mierdas de santiago…