Opinión: Chile y su buena estrella
Minuto 89. Chile tenía a Suiza “colgado del arco” todo el segundo tiempo, Gary Medel tropieza y se equivoca por primera vez en el partido, rebotes van y vienen, la agarra Bunjaku, quien le da un pase perfecto a Derdiyok. El delantero Suizo está en el punto penal, sin marca. Chutea bajo, a la derecha de Bravo -en ese instante,el corazón de todos los Chilenos se detiene-… finalmente, la pelota pasa al lado del poste. En ese mismo instante, en cuanto queda Derdiyok frente al arco, tengo un dejavú. Retrocedo a 1998, y me veo en mi casa, viendo el partido de Chile-Austria con mi papá, quien no paraba de pasearse nervioso durante el tiempo de descuento.
Chile estaba a punto de ganar su primer partido en mucho tiempo. Mi mente de niño de octavo básico estaba extasiada, no quedaba nada, estábamos listos para pasar a octavos de final. Hasta que lo peor pasa, Chile pierde una pelota, y el austriaco-croata Vastic toma el balón, encara , se perfila para patear, le da fuerte y con comba. Pedro Reyes se da vuelta, y evita el pelotazo, Nelson Tapia sólo mira. Golazo… nos habían empatado.
Les juro que luego de 12 años, sentí lo mismo. pero con un final muy distinto. He aquí entonces, la diferencia entre este grupo de jugadores, y las selecciones Chilenas anteriores. Historias al respecto, sobran. Tengo el recuerdo fresco de cuando Chamagol González se pierde solo el gol que hubiese definido el paso de Chile a la final de las Olimpiadas de Sydney, para que luego Camerún nos ganara en el alargue. Y ésto no sólo pasa en el fútbol.
Ejemplos claros son los casos de Manuel Plaza, quien, según el mito, toma el camino equivocado en la maratón de las Olimpiadas del 28′, o el pisotón que que lesiona al Tani Loayza cuando disputaba el título mundial de boxeo.
Históricamente tenemos mala suerte. Y podríamos decir que hoy la seguimos teniendo, al tener 6 puntos y no tener asegurada la clasificación a la segunda fase del mundial…pero algo cambió, este grupo de jugadores tiene algo distinto. A pesar de que Marcelo Bielsa les enseña que el miedo es bueno para no confiarse demasiado, ellos no le temen a nadie. Pertenecen a otra generación, tienen otro carácter. Esa en que el equipo es protagonista y no le importa lo que le plantee, ni quien sea el rival. Son ganadores. Hay videos de un jovencísimo Alexis Sánchez en Cobreloa, que declara: “Quiero ser campeón del mundo”, lo mismo lo ha dicho muchas veces Arturo Vidal. Gary Medel también siempre cuenta que no se siente presionado en una cancha llena, menos ante un rival poderoso. De hecho, lo disfruta: “Es más fácil jugar ante 70 mil personas que en el barrio, donde tienes la presión de los enemigos que están con pistolas”.
Ellos son los mismos jugadores que ganaron en un partido histórico a los Argentinos. Al igual que en los dos primeros casos que recordé, Chile dominaba el partido, y coincidentemente, quedaban sólo segundos para el final… para que se repita la misma historia: Centro desde la derecha, el defensa argentino Demichelis se eleva, nadie lo cubre. “Micho” cabecea y el estadio entero enmudece por un momento… la pelota pasa muy cerca del travesaño. El partido termina, Chile gana y hace historia. Para mí, eso sienta un precedente, el de que éstos jugadores no acarrean ese mal karma. Todos estamos nerviosos, pero existe la certeza de que, fuera de lo azarístico, hay un gran trabajo detrás, por parte de un cuerpo técnico y de un grupo de futbolistas que nos han demuestrado que están dispuestos a todo por dar lo mejor a su país y que son capaces de hacerle frente a cualquier desafío. Para la mayoría de la gente, en nuestro clásico juicio exitista, lo que pase contra España puede concluir en la gloria absoluta o en el fracaso más rotundo. Para mí, no, aunque sea en el peor de los casos, a lo más sería una decepción, que no creo que se dé. Hay que confiar en nuestra “buena estrella”. Como dirían los Bafana-Bafana: ¡Chile, All the way!
Más Recuerdos del Fútbol Chileno
Tweet