¿La razón de la mufa?
Hurgando en la historia para tratar de explicar porqué tanta mufa sobre el Estadio Nacional, nos hemos remontado a los inicios del “Coloso de Ñuñoa” para dar con un dato que puede ser fundamental. En La Rompieron les presentamos nuestra teoría del porqué el estadio más reconocido de Chile se convirtió en la tumba de las ilusiones deportivas en las últimas siete décadas.
El 3 de Diciembre de 1938, se realizó la inauguración del Estadio Nacional. Ante el público asistente, Arturo Alessandri Palma, Presidente de la época, hizo los honores para la ceremonia en su discurso de apertura. Sin embargo, en vez de los acostumbrados saludos ante la apertura de un nuevo recinto deportivo, apareció la absoluta reprobación.
Habían razones para tal oposición. Paradójicamente al pensamiento de Alessandri, la opinión pública de aquellos tiempos consideraba al Estadio Nacional como una farra presupuestaria inconcebible, teniendo en cuenta los problemas sociales que aquejaban el país. Además, la percepción que era demasiado grande y que jamás se lograría llenar de público.
Esta circunstancia, si bien es correcta, es insuficiente para justificar la acción del público. Los reales motivos de la molestia popular recaían en lo sucedido unos meses antes. En exacto hablamos del 5 de Septiembre de 1938.
Este día será recordado como una mancha dolorosa para la historia cívica de Chile. Fue “La matanza del Seguro Obrero”, uno de los enfrentamientos más sangrientos entre civiles y uniformados que Santiago vivió durante la primera mitad del Siglo XX.
Durante esa época se libraba la lucha política entre el gobierno de facto, presidido por Arturo Alessandri Palma, y los nacional-socialistas, grupo que añoraba la representación del General Carlos Ibáñez del Campo.
Insatisfechos con el accionar del Presidente de la época, un grupo de jóvenes del movimiento “Nazi” intentó provocar un golpe de estado tomando por la fuerza las dependencias de la Caja del Seguro Obrero y de la Universidad de Chile.
Justo en el momento en el que los jóvenes “nazis” tomaban la casa central de la Universidad de Chile, en aquel lugar se estaba haciendo una “Junta planificadora del Estadio Nacional”. Al no encontrar a Arturo Alessandri hijo, Decano de Derecho, los partidistas se conformaron con tomar de rehén al Rector Juvenal Hernández, quien presidía la junta. Hernandez y sus allegados fueron retenidos por cerca de tres horas, saliendo ilesos. Uno de los arquitectos encargados del estadio, Ricardo Müller, informó al propio Presidente Alessandri sobre la situación que se vivía en la “U”.
Después de varias horas de tensión, los golpistas fueron reducidos por la fuerza pública. Tras deponer el golpe, cerca de 60 de los jóvenes nacional-socialistas fueron reunidos y posteriormente masacrados por efectivos policiales, sospechándose una orden directa del en ese momento Presidente de la República.
La masacre rápidamente fue esparcido por la prensa y puesto en conocimiento entre la población. La “Matanza del Seguro Obrero” fue, a juicio de los historiadores, el hecho que marcó la salida de Arturo Alessandri del gobierno, teniendo en cuenta que ese mismo año se hacían las elecciones presidenciales y el recuerdo del desastre estaba fresco entre los votantes.
Así, el legado de Alessandri no quedó registrado a ojos de la comunidad política por la puesta en escena de este recinto deportivo, si no por un acto de sangre que significó el fin del nacional socialismo como movimiento político. Los principales involucrados en la matanza fueron juzgados con mano blanda y finalmente muchos fueron indultados.
De paso, una silbatina acompañó la inauguración del Nacional, dejando para siempre marcado el inicio del que se convertiría en el bastión deportivo y cultural del centro de Chile. Sigue rondando la paradoja, en el discurso del Presidente Alessandri, cuando inocentemente mencionó que el Nacional podía “enorgullecerse en el futuro por ser escuela de patriotismo y fe democrática”. Todo eso se olvidó después del 11 de Septiembre de 1973.
La reprobación general hacia Alessandri quedó marcada en la historia, así como hoy también es parte de la historia el récord negativo del deporte chileno en el Estadio Nacional. Pareciera que con cada fracaso, con cada dolorosa derrota, los cimientos del “elefante blanco” siguieran reprobando con una silbatina a aquellos que desearon la victoria. Tal como en su momento, los miles de ciudadanos que se hicieron presente en el Nacional en el 38, reprobaron la inauguración del “Coloso de Ñuñoa”.
Más Recuerdos del Fútbol Chileno
Tweet



Buenisimo su trabajo en la teoria de la mufa.
Aplausos para ustedes!
muy buena nota muchachos……. además de ser graciosos, aportan con este tipo de reportajes..
saludos
Esa explicacion que dan es muy razonable a mi juicio. Recintos como el nacional quedan marcados para siempre con hechos violentos, y el nacional es emblema en este caso, y nos lo hará recordar cada vez que un equipo fracase en sus pastos…
Pareciera que el unico que ha salido exitoso del Nacional es Don Francis con las Teletones
Felicitaciones por la nota muy buena
wueno wueno el reportaje como siempre, pero esa mufa no es “deportiva” si no mas bien “politica” ya que igual han ocurrido buenos hitos depotivos ahi (si los politicos concurren ahi en un partido o algun caso deportivos ahi si hay mufa como lo fue creo que frei en un partido de la chile o la seleccion creo y politicos que llegan en masa a los partidos importantes y pierde su equipo o la seleccion)
Muy buena nota… cómo dicen, hay recintos que quedan marcados.
Yo siempre pensé en alguna de estas tesis:
* El Nacional estaba construido sobre un cementerio indígena
* Los italianos tras perder 2-0 con Chile, con pelea inclusive, le hicieron un “trabajito” (o sea, le echaron mal de ojo)
* Los checos, tras perder la final contra Brasil, le hicieron un “trabajito” (o sea, le echaron mal de ojo)
Hay que traerse al indio Nijarpa al Nacional para que le quiten la maldición.
claro,como siempre la politica metiendose en lo que no le importa,y para mas remate,el viejo culiao de perrochet ,uso el estadio como centro de torturas,con razon no ganamos nada en ese estadio ,porque desde un principio esta maldito y manchado de sangre.