Una raza especial
En el fútbol hay varias “leyes no escritas”. Tenemos, por ejemplo, que ir ganando por 2 goles de diferencia es peor que hacerlo por 1, los jugadores altos en su mayoría son troncos y los bajos habilidosos, si se sale a la cancha a buscar un empate generalmente se obtiene una derrota… En fin, ¿se entendió la idea, no?
Una de estas “leyes” tiene que ver con los arqueros, porteros, guardavallas, goalkeepers, o como quieran llamarles. Será porque pueden tomar la pelota con las manos por más tiempo que el resto, o porque (salvo para patear un tiro libre o ir al cabezazo en un córner) no abandonan el área grande, el hecho es que los arqueros desarrollan una personalidad propia, que a menudo los hace ser conocidos como una raza especial. Esto es fácilmente comprobable al echarle un vistazo a las camisetas que usan.